Blog de Peter

El milagro de El Espinar se hizo realidad, la casa de todos, otro ejemplo de la Junta de Castilla y León que sobrevivió a la crisis

Amor, Generosidad, Convivencia, Ilusión, Moralidad, Nobleza de Objetivos, Solidaridad y Participación, conformaron el virus eficaz contra corrupción y contra la crisis.

Recientemente finalizado el Torneo de El Espinar, los Internacionales de España en Pista rápida, Open Castilla y León de Tenis, cuando aún resuena el eco de los últimos aplausos que premiaban la final y despedían a los finalistas, junto a la repentina y progresiva necesidad del descanso que elimine o atenúe el cansancio y la tensión acumuladas durante los nueve días, surgen inevitablemente infinitas y hermosas reflexiones.

La primera tiene que ver con el tiempo, con sus 36 años de vida, aunque el contador oficial-profesional nos indique que estamos en la antesala de la treinta edición, sin los siete inolvidables primeros de carácter aficionado, no hubieran llegado los siguientes, en ambos casos es el tiempo quien resulta factor e ingrediente fundamental en la solidez de toda obra o evento que, pretenda ser sólido y alcanzar la denominación de “con peso histórico”.

Otra y no menos importante, resulta ser su nacimiento, su forma de ver la luz que, curiosamente suele ser espontanea, casuística, no programada ni prevista, involuntaria y sin objetivos y de la manos de un grupo de románticos entusiastas, como certificado y despedida de unas jornadas de alegre y especial convivencia, más propicias durante los estíos.

Así, tal cual, nace nuestro querido, histórico, carismático y laureado torneo que, con la excusa del tenis, se fue incrustando en la Sociedad como, una parte de ella misma.
Cada año y fiel a sus orígenes, sin pretensiones, ni estudios de marketing, ni de comunicación, ambiente, punto de encuentro, novedades tenísticas y paralelas, fueron llamando la atención y despertando el interés, para la llegada de voluntarios y curiosos de todos los gustos y tendencias.

La admiración, por el ambiente en el que se desarrollaba la obra cada año, curiosamente proyectó un respeto “indiscutible” e “indudable” y sin más normas que esas, fueron sumándose voluntarios, a los voluntarios fundadores, resultando curioso y llamativo comprobar cómo, jóvenes jugadores, padres entusiastas y sacrificados, entrenadores que empezaban, periodistas y fotógrafos, sin título todavía, aunque cerca de obtenerlo, pasaron a formar parte del singular equipo.

Con el escenario descrito, el respeto proyectado, llegó a nuestras propias Instituciones que, con la Junta de Castilla y León a la cabeza, se incorporaron con todo su potencial de energía, pero con la misma naturalidad y sin condiciones, que los primeros voluntarios, justo es decirlo y reconocerlo ahora.

Así las cosas y en ese estado y estadio, apareció unas de las frases históricas que han etiquetado al Torneo en su singularidad, la escribió en el Diario “AS” el legendario y excelente periodista D. Ramón Sánchez Ocaña y la misma fue: “El Milagro de El Espinar”.

Por tal camino y sendero, proyectado por el respeto implícito, queriendo hacer realidad aquello de, El milagro de El Espinar, tenemos que destacar que, durante más de treinta años de convivencia de todas las ideologías políticas, jamás, entorno al torneo se produjo una incidencia o incidente, dando ello lugar, a otra frase que describe otro sueño del hoy Presidente de Honor y voluntario fundador, hecho realidad : El Espinar la Casa de todos, convivencia que nos hace sentir a todos los castellanoleoneses, orgullosos de nuestras instituciones y nuestros políticos.

Hoy nuestro querido torneo, más obra que otra cosa, ese Evento tan laureado a nivel nacional e Internacional, del que todos nos sentimos orgullosos, razón de ser de muchos de nuestros objetivos y motivaciones, es punto de encuentro de Público, Jugadores, Medios de Comunicación, Instituciones y responsables de las mismas.

Algunos de estos responsables, son verdaderos ejemplos de entrega, generosidad y voluntariado, resultan un espejo en el que mirarse y un marco indudable para compañeros de viaje ejemplares y que conforman el mejor cinturón y muro frontónico, frente a cualquiera de los virus actuales que tanto atacan y afectan a nuestra sociedad, Corrupción, Nepotismo, Fraude, Deslealtad, Doping, Pereza, Abuso de uso en el ejercicio del poder, Enriquecimiento injusto e ilícito, procesos electorales viciados y cualesquiera otras adicciones y drogodependencias.

Estas y no otras, son las razones y causas verdaderas por las que, esta hermosa obra ha sobrevivido a la grave crisis que, desde hace unos años, viene azotando a España y a toda Europa.

Sobre esa base, sobre esos cimientos, sobre ese legado de los que estamos y de los que ya se fueron, seguiremos construyendo futuro y añadiendo dígitos y vida a los 36 años de existencia de nuestro querido torneo, por arriba hermanado con el carismático Conde de Godó que, se celebra en Barcelona y por abajo hermanado a Clubes y Torneos de Castilla y León con quienes queremos desarrollar un futuro mejor para nuestros jóvenes deportistas.

Hoy, desde esa posición de simple ciudadano, pero también, desde esa otra de uno de aquellos “locos voluntarios” fundadores y junto a todos los que lo hicieron posible, junto a mi agradecimiento, también mis mejores deseos para esa otra “Grande de España”, Virginia Ruano, nuestra “Vivi” que, en los peores momentos no dudó en hacerse cargo de la dirección responsable de tan comprometida obra.

Siempre a vuestras gratas y motivadoras órdenes, las de todos los amantes del tenis, os envío un fuerte abrazo,
PEDRO ANGEL MUÑOZ ASENJO
“Peter”

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