
Alejandro Moro Cañas (Madrid, 2000) está disputando, en el Open Castilla y León – Villa de El Espinar 2021 su segundo cuadro final Challenger y su 16º torneo profesional. Lo hace gracias a una invitación de la organización y tras haber conquistado, la semana pasada, su primer título en el ITF de 25k dólares en Portugal.
“El torneo es increíble. Antes de jugar aquí había disputado un Challenger en Barcelona con invitación y es increíble repetir la experiencia, además, en los que, para mí, son los mejores Challengers de España. El trato de Virginia y ‘Poncho’ es espectacular. Las instalaciones son increíbles. Estoy muy contento de que me hayan podido dar la invitación”, analiza Alejandro tras su primera victoria y doblar por la tarde con un intenso entrenamiento.
En la primera ronda, ante el portugués Oliveira ha restado dos veces en el segundo set para mantenerse (5-4 y 6-5 y 30-30) y ha salvado un 4-5 en el desempate para acabar ganando 3-6 7-6 (6) 6-1.
Como recién llegado al circuito (16 torneos), el madrileño analiza como es el circuito tras la pandemia y los cambios que ha habido: “El nivel ha subido muchísimo porque, con la cancelación de torneos, hay más jugadores y menos torneos. En ese sentido he tenido la suerte de empezar a jugar Futures con la subida de nivel porque eso te hace exigirte mucho más para mejorar tu nivel y dar lo mejor en cada partido”.
Moro disputa su primer torneo de El Espinar con invitación y tras estrenar su palmarés en el 25k de Idanha-a-nova (Portugal), partiendo desde la previa: “Pasar la previa supone un cansancio acumulado y con el cambio de condiciones al cuadro final es un hándicap que se nota. La semana es dura porque son ocho partidos en ocho días. Exige físicamente tener un buen nivel y, a la vez, te prepara para lo que tiene que llegar que es más carga física. Yo no estaba acostumbrado a jugar muchas semanas seguidas, económicamente es complicado y, por ello, el que salgan bien las cosas permite tener continuidad, mejorar y subir el nivel y retroalimentar todo el sistema”.
En su segundo partido en Segovia, el tenista de 20 años se enfrentará al séptimo favorito Bourgue y tiene muy claro el planteamiento: “Voy a disfrutar de lo que venga mañana. He visto el orden de juego y estoy en la pista central (no antes de las 18h) en casa y en un Challenger. Es impresionante. El escenario perfecto para disfrutar y dar mi mejor nivel. Y que el tenis diga, que gane el mejor y espero ser yo”.
