Alejandro Moro (Madrid, 2000) regresa a una pista de tenis en el XL Open Castilla y León Villa de El Espinar tras unos días de descanso. Jugará como cuarto cabeza de serie. Disputó la previa en Wimbledon y ha estado ocupado las últimas tres semanas contrayendo matrimonio con su pareja, presente en el torneo espinariego, Cristina.
Alejandro jugará por cuarta vez en el Complejo Deportivo Municipal Pedro Muñoz (unos octavos y dos primeras rondas) tras haber disfrutado unos días del adelanto de la luna de miel, que disfrutarán completa en otro de los huecos del calendario. Las cosas del tenis.
“Llegamos el viernes para adaptarnos a las condiciones. En Madrid tenemos altura pero no tanta como en EL Espinar. Queríamos adaptarnos. Además, es el primer torneo en pista rápida tras un tiempo. Tengo muy buenas sensaciones, tanto tenísticas como físicamente“, comienza explicando Alejandro, que regresa a la última vez que pisó una pista de tenis: “Lo último que jugué fue Wimbledon. La hierba es parecido a una transición y aquí hay que adaptarse al bote, simplemente. Estoy acostumbrado a que la pelota ‘pique’ un poquito”.

Explicado el contexto, el español aclara que no busca resultados, simplemente disfrutar y jugar delante de su familia, algo que ocurre muy pocas veces: “Vengo sin expectativas. Llevo sin jugar desde Wimbledon y, además, me acabo de casar por lo que llevo unos días libres disfrutados. Vengo a disfrutar jugando delante de mi familia que me va a poder venir a ver. Poco a poco, a coger ritmo para el Abierto de EEUU. Jugar con mi familia en la grada significa mucho. Estás 30 semanas al año fuera y apenas dos o tres con ellos. Sentirles aquí conmigo, significa mucho”.
Debutará ante un jugador procedente de la fase previa.

