Antonio Yagüe lleva casi tantos veranos entregados al torneo como años de vida tiene el propio campeonato. El pastelero más tradicional de El Espinar decora cada año con cariño y esmero su escaparate con la temática del ATP Challenger de El Espinar. Bollos y dulces con formas de raquetas, pelotas y village son su especialidad.
Este año, su exposición muestra la bandera de El Espinar junto a numerosos cupcakes con cápsulas de pelotas de tenis y raquetas de crema y chocolate. “Además he añadido una provocación: un palo de golf que golpea a una pelota de tenis”, comenta el pastelero.
Yagüe no ha faltado ni un año a la cita. Cada verano su obrador se ha puesto en marcha para apoyar al torneo. Materias primas de máxima calidad elaboradas desde 1921. “Para El Espinar es muy importante y hay que darlo a conocer. Tenemos que implicarnos todos los vecinos porque es algo nuestro”, asegura. Su implicación es máxima. En la puerta de su negocio luce el cartel del Open Castilla y León Villa de El Espinar y cada día coloca en un lugar destacado el orden de juego para que vecinos y visitantes conozcan qué partidos hay en las pistas espinariegas. Todo un ejemplo de implicación y cariño.

