Las dos últimas plazas, del martes 26, para los octavos de final del ITF Pro Circuit de El Espinar se las han adjudicado la valenciana Lucía Marzal y la murciana Alba Carrillo.
Carrillo, que fue número 1 de la fase previa, apeó a la sexta y única cabeza de serie española, la cordobesa María José Luque (621ª del ranking WTA), después de un 6/4 inicial y de remontar 4 juegos en contra en el segundo set, que acabó ganando por 7/6 (5), precisando de 2 horas y 18 minutos.
Tiempo que hace que este encuentro sea, por 1 minuto, el tercero más largo de los dieciseisavos de final. Marzal comenzó cediendo el primer set ante la madrileña Yessica De Lucas por 6/2, pero enmendó y le devolvió a su rival idéntico parcial en el segundo.
La tercera manga fue de claro dominio de Marzal, que cerró su clasificación para octavos con un 6/1. El partido duró 2 horas y 3 minutos, siendo el cuarto más largo de la jornada.
Marzal: “Ha sido un partido muy duro, mi rival jugaba muy bien. Veníamos las dos de la previa, que ya veníamos cansadas, de jugar partidos duros. Lo he sacado y ha sido muy buen partido. Me enfrentaré a una rival francesa, que juega bastante bien, pero intentaré luchar todo y a ver qué pasa”.
Carrillo: “Ha sido un primer set en el que no hemos jugado muy bien pero, quizá, he estado más sólida en los momentos importantes. No ha sido un juego muy brillante, como casi todo el partido; en el que ha sido más determinante la cabeza, que el propio juego, ya que, además, nos conocemos mucho. Luego, en el segundo set, he pensado en el resultado y me he desviado, y ella se ha puesto por delante. Cuando estaba 5/1 abajo, básicamente, he dejado de preocuparme por el marcador y empecé a pensar más en cuidar el físico, en acortar los puntos. Además, creo que ella se puso más nerviosa y yo he cogido más confianza. Era cuestión de cambiar el chip. Ha sido un partido psicológico y de una exigencia física muy grande”.

