Eduardo Peidró es el supervisor del ITF Pro Circuit de El Espinar en su II Edición y en esta charla con la prensa del torneo nos ayuda a comprender mejor cómo se organiza un evento de estas características y las mejores necesarias para un mejor funcionamiento.
Pregunta. ¿Qué valoración podría hacernos del ITF Femenino de El Espinar?
Respuesta. Es el segundo año del torneo y está muy bien montado. Es un 10.000 de chicas, el primer nivel del ITF Women’s pero con un buen cuadro, la primera cabeza de serie está cerca del 300 del ranking. Ha sido un torneo de nivel y bien organizado.
P. ¿Qué es lo más difícil que se ha encontrado en un ITF 10.000?
R. En el caso de El Espinar hemos compartido dos sedes porque no es posible jugar chicos y chicas aquí. Nos fuimos a Madrona los primeros días con todo lo que ello conlleva: llevar allí la oficina, las sillas de arbitraje, etc. Pero todo ha salido bien.
P. ¿Qué significa para el torneo femenino compartir la sede los últimos días con el ATP Challenger de chicos?
R. Las jugadoras están encantadas. Hace mucho más atractivo un torneo hacer un evento mixto porque hay mejor ambiente, más variedad, viene mucho mejor para el torneo. Y viene mucha más gente aquí que a Madrona. Las tenistas sienten muy privilegiadas por poder jugar en pistas centrales con tanta gente.
P. ¿Qué tendría que tener un ITF 10.000 para que fuese ideal?
R. Si se pudiese compatir sede desde la previa en El Espinar sería ideal porque poder compartir la organización Challenger sería perfecto para las chicas.

